Esta no era nuestra guerra, pero los hombres grises llegaron hace 12 años al Salado y durante cuatro días marcaron una comunidad que hoy tiene heridas abiertas que aun no han cerrado. De ese pueblo fantasma, dantesco y de imagenes avergonzantes como país sumado al gran éxodo ocasionado por el terror que se develo en el año 2000. Ante esto, nuestra labor: es jamás olvidar, unirnos para hacer memoria y en lucha contra la impunidad. El Salado es Colombia.
Michael J. Lazzara, dice: "Cuando las sociedades, al igual que los individuos, contemplan sus heridas, sienten una vergüenza que prefieren no enfrentar. Pero el olvidar… trae consecuencias
importantes: significa ignorar los traumas, que de no ser
resueltos permanecerán latentes en las generaciones futuras.
Olvidar significa permitir que las voces de los “hundidos
(Levi) se pierdan para siempre; significa rendirse a la historia
de los vencedores”.
Adjunto el informe del grupo Memoría Historíca de la CNRR "El Salado: Esa guerra no era nuestra"Michael J. Lazzara, dice: "Cuando las sociedades, al igual que los individuos, contemplan sus heridas, sienten una vergüenza que prefieren no enfrentar. Pero el olvidar… trae consecuencias
importantes: significa ignorar los traumas, que de no ser
resueltos permanecerán latentes en las generaciones futuras.
Olvidar significa permitir que las voces de los “hundidos
(Levi) se pierdan para siempre; significa rendirse a la historia
de los vencedores”.
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